24 de julio de 2026 · La acción
Esta mañana, a las 11:30, nos hemos citado en la valla de la parcela S-9. Vino una periodista, y vinieron vecinos y vecinas del barrio a seguir colgando cintas.
Seamos honestos: no fuimos multitud. Es 24 de julio, media Arcosur está de vacaciones y el resto está trabajando o lidiando con los críos. Bajaron unos pocos.
Y precisamente por eso hay que decirlo: gracias. Gracias a quienes dejaron lo que estaban haciendo, un viernes de julio y con el calor que hacía, para bajar a una valla a atar una cinta. Porque de eso va esto — no de cuántos somos un día concreto, sino de que siempre haya alguien dispuesto a bajar.

La periodista fotografió y grabó la valla y a los vecinos que estaban colgando sus cintas, y después nos entrevistó. Pudimos explicar, con calma y en nuestras propias palabras, las tres cosas que venimos diciendo desde el principio:
También pudimos poner sobre la mesa lo que le falta al barrio —biblioteca pública, instituto propio, un centro cívico con capacidad suficiente— sin dejar de reconocer lo que sí está llegando, que también lo hay: dos colegios públicos en funcionamiento y, ya aprobados, una escuela infantil y un centro de salud. Nuestro argumento no es que no llegue nada. Es que lo que ya llega no justifica gastarse la reserva de suelo donde deben ir las cosas que todavía faltan.
Una convocatoria de barrio en pleno julio no llena una plaza, y no pasa nada. Lo que necesitábamos hoy era otra cosa: que cuando llegara la prensa hubiera barrio delante de la valla. Y lo hubo.
Una reclamación vecinal es más difícil de ignorar cuando tiene caras, cintas y una valla llena detrás. Eso es lo que se llevó hoy la cámara.
A quienes bajasteis: gracias, de verdad. A quienes no pudisteis: no pasa nada, ya habrá más. Esto no se gana en una mañana, se gana no soltando.