Todos los motivos, en un sitio
Durante meses hemos escuchado que trasladar las viviendas de la parcela S-9 es «un capricho vecinal». No lo es. Es lo que dicen, negro sobre blanco, las normas urbanísticas, los planos oficiales y los propios informes del Ayuntamiento. Aquí están todas las razones, cada una con el documento que la respalda. Ninguna es opinión nuestra.
La S-9 (catastral 89.134) es hoy suelo de equipamientos y servicios: una de las dos únicas reservas de dotaciones de la zona ya habitada de Arcosur. El plan es cederla 75 años para levantar cerca de 400 viviendas. Empecemos por lo que se ve de un vistazo en el plano oficial.
No hay que interpretarlo: está escrito. El artículo 5.4.2 de las Normas del Plan Parcial del Sector SUZ 89/3 dice, literalmente:
La S-9 es una parcela de equipamiento social. Y cuando se lleva la isolínea oficial de 32,50 NEF sobre el plano de calificación del PGOU, la línea atraviesa la parcela: más del 40 % de su superficie queda dentro del bulbo. En esa parte, las viviendas de alquiler (uso residencial comunitario) están vetadas por la propia norma. Y el apartado siguiente, el artículo 5.4.3, orienta ese suelo hacia usos deportivos y recreativos: justo lo que pide el barrio.
Comprobar el artículo 5.4.2 en el PDF oficial de las Normas (pág. 28) ↗
El mismo tenor literal se mantiene en la Modificación n.º 2 del Plan Parcial (2014): está vigente.
En enero de 2026, un informe del Servicio Técnico de Planeamiento del Ayuntamiento de Zaragoza (expediente 0081399/2025) afirma, palabra por palabra:
Es la propia Administración la que dice dos cosas a la vez: que hay un problema de agua y que la solución todavía no existe. Difícil levantar 400 viviendas sobre esa base.
El catedrático José Luis Simón Gómez es el primer firmante del Estudio de Riesgos Naturales que el propio Ayuntamiento incorporó a la Memoria de su Plan General en 1998, vigente en el texto refundido de 2024. Sobre la S-9 ha emitido un informe firmado: una parte de la parcela quedó bajo unos dos metros de agua en un episodio de mediados del siglo pasado, y recomienda evitar la edificación y los sótanos en la zona más baja, además de estudios hidrológicos de detalle antes de cambiar el uso.
Leer el informe del catedrático ↗ · Estudio de Riesgos de 1998 ↗
Hay un servicio básico que, según el propio expediente municipal, tampoco está resuelto: la electricidad. La S-9 tiene asignada una potencia de 275,74 kW; las 400 viviendas necesitarían del orden de 1.206 kVA, casi cinco veces más.
La pregunta se hace sola: si la norma que ampara la cesión (Directriz del Decreto 128/2024, art. 8) exige que el suelo tenga condición de solar, con todos los servicios en funcionamiento, ¿qué actuación, con qué coste y a cargo de quién está prevista para dotar de potencia a las 400 viviendas, y en qué documento del expediente consta? Un equipamiento de barrio (una biblioteca, un centro cívico) sí cabe en la potencia asignada. Lo que no cabe, sin obra nueva, son 400 viviendas.
El mismo informe municipal deja al descubierto una incoherencia. Para pasar una parcela de uso docente a sanitario (un cambio que ni siquiera reduce el suelo de equipamientos, porque se compensa metro a metro), el Ayuntamiento exige el procedimiento completo: Modificación del Plan Parcial, memoria justificativa e informe expreso. Para la S-9, que sí resta 11.204 m² de dotaciones al barrio, no consta ese mismo procedimiento. El cambio que no quita nada recibe más control que el que sí quita.
El Plan Parcial asigna a la S-9 una edificabilidad de 11.203,76 m² (coeficiente 1,0 m²/m², el mismo que el Ayuntamiento aplica a una parcela hermana). La actuación anunciada habla de 33.500 m².
Se plantea meter cerca de 400 viviendas, en torno a 1.200 personas de media, en una zona que todavía no tiene biblioteca, ni centro cívico suficiente, ni equipamiento deportivo, y que arrastra un déficit de aparcamiento. Se suma población sin sumar dotaciones, y encima gastando el suelo reservado para ellas.
Arcosur tiene capacidad para 22.815 viviendas según el mapa oficial de la Junta de Compensación, y el propio Ayuntamiento ha reconocido en prensa que «hay suelo suficiente». Las viviendas pueden levantarse en suelo ya residencial, sin tocar las dos únicas reservas de equipamientos de la zona habitada. No hay que elegir entre vivienda y servicios: caben las dos cosas.
Ya somos más de 1.600 vecinos pidiendo lo mismo.
No estamos en contra de la vivienda asequible. Estamos a favor del barrio. Y pedimos que la decisión se tome con los criterios técnicos por delante, que aquí, punto por punto, apuntan todos en la misma dirección.
Esta reivindicación la sostienen más de 1.600 vecinos, coincide con lo que el Justicia de Aragón viene reclamando y está, además, ante el Consejo de Transparencia de Aragón y el Ministerio para la Transición Ecológica. Nos dirigimos por igual a todos los grupos políticos y no pedimos apoyo a ninguno: solo aportamos datos que cualquiera puede comprobar.
Lo hemos puesto todo por escrito, con sus documentos y sus planos: ante el Ayuntamiento, ante el Gobierno de Aragón, ante el Justicia de Aragón y ante el Consejo de Transparencia. Cada advertencia está registrada y fechada.
NO DIRÁN QUE NO AVISAMOS A TIEMPO